
Antes del lanzamiento de Pac-Man en los años ‘80, los videojuegos más populares se basaban en disparar en el espacio. Así se convirtió en el primer arcade no-violento que enganchó masivamente a los jóvenes convirtiéndose en todo un cásico. Desde ese momento, la industria de los videojuegos se vio diversificada, ampliándose a las áreas de la ciencia y la educación.
La historia comienza gracias a una rebanada que faltaba en una pizza, cuando Toru Iwatani comía con algunos de sus amigos en el salón. Luego pasó diecisiete meses diseñando el juego que sería el clásico más grande de la historia.
Algo parecido le pasó a Jenova Chen, cuando caminaba alrededor del campus de la Universidad del Sur de California. Al mirar al cielo vio una serie de formaciones nubosas. Esta imagen se convirtió en el trampolín para crear Cloud. Financiado por la USC Game Innovation Research Grant en 2004, Cloud nos invita a que nos convirtamos en un ángel andrógino que vuela sobre la tierra en busca de áreas contaminadas que necesitan una lluvias para limpiarlas.
A los 25 años, Chen nacido en China, ha probado que es posible crear un videojuego que aporte “una sensación”. Chen describe su juego como “algo que puedes utilizar en cualquier momento y hace que disfrutes de la vida”, con el objetivo de disfrutar sin adicción.
Debo admitir que Cloud desconcierta un poco. En los juegos de hoy en día el objetivo es recolectar puntos y armas, crear estrategias para vencer al más débil y para conquistar a los más pobres. Así que Cloud puede parecer un poco irreal. Pero ahí está… una idea simple, desarrollada minuciosamente y que abre un mundo de posibilidades, hasta ahora desconocido por la comunidad de jugadores.
El segundo trabajo de Chen, que destacamos en este post, se llama Flow. Es un juego evolutivo que traduce los fundamentos de Pac-Man en el siglo XXI. El universo en el que te mueves es un océano de pixeles monocromáticos, minuciosamente diseñado. Eres un ser orgánico y debes sumergirte, emerger, volver a la profundidad y comer criaturas de diversos colores y formas, permitiendo que te transformes y desarrolles. No hay puntos ni violencia alguna… el juego es tan simple como mover el ratón.
En las dos semanas posteriores del lanzamiento, Flow tuvo 350.000 transferencias directas. Este asombroso éxito no sólo se debe a su diseño elegante o a la música tan acertada que lo acompaña. La pequeña criatura marina aprende de ti gracias a DDA (Dynamic Difficulty Adjustement), una característica en desarrollo que logra optimizar la experiencia de juego.
En otras palabras, utilizando la Teoría de Flujo de Mihaly Csikszentmihaly, los seres humanos alcanzan un estado de “flujo” cuando experimentan un equilibrio perfecto entre actividad y habilidad. Chen encajó Flow con DDA para permitir que el juego y el usuario aprendan entre sí, alcanzando un equilibrio perfecto. La belleza de Flow es que lo sientes natural, como si lo hubieses jugado antes.
Cloud y Flow abren el potencial en la industria del juego y exploración de nuevas áreas de la emoción. Jenova Chen está actualmente en San Francisco preparando una versión descargable para PS3 y ha sido fichado para trabajar en Electronics Arts.
Web | Jenova Chen
Versión Online | Flow
Descargas | Cloud (Win), Flow (Mac/Win)

Excelente. Este juego es simplemente sorprendente.
Digno de ser portado a todos los sistemas disponibles en el planeta.
that’s why it will never wor. Hale Mauricio.